Años 30, Ohio (EE.UU.) y el Agile Product Management

Imaginémonos juntos en la década de los años 30, en pleno Estados Unidos, en un período en el que el Lado más Oscuro de la humanidad comienza, sin escrúpulos, a asolar el mundo.

Todo comenzó hace poco, con la “Gran Depresión”, una crisis económica sin precedentes provocada por el llamado Crack del 29. En estos momentos, EE.UU está bajo la presidencia de Roosevelt, que no deja de repetir a la nación que se enfrente al incierto futuro… sin miedo.

Recientemente, se acaba de descubrir el planeta Plutón y Converse acaba de incorporar el nombre de Chuck Taylor a su logotipo. Y en unos meses, Al Capone, después de sus más de 200 asesinatos, será sentenciado como culpable.

Y el mundo comenzará poco a poco a adentrarse en sus años más oscuros, plagados de guerras y dictaduras. Aunque también, como consecuencia de todo ello, están a punto de nacer grandes superhéroes, como Superman, Batman y el Capitán América.

Concretamente estamos a 13 de mayo del 31, en Cincinnati, una ciudad que resiste notablemente a la Gran Depresión, gracias al imponente río que la atraviesa, el Ohio, que actúa como motor económico, impulsando el renacer del comercio fluvial en la región.

En un despacho, situado en una de las dos majestuosas torres que albergan a la multinacional P&G (Procter and Gamble), está a punto de ocurrir una curiosa escena, que tú y yo tenemos el privilegio de observar en silencio, desde afuera, a través del cristal con la persiana veneciana recogida, escuchando a través de la puerta entreabierta.

Vemos a un joven ejecutivo, llamado Neil H. McElroy, en mangas de camisa, arremangado, con tirantes, con corbata verde, nudo ajustado y chaleco, que estalla en cólera al descubrir que desde arriba no le han dado medios para llevar a cabo la campaña publicitaria del producto que gestiona: el jabón Camay. Ningún superior ha visto la necesidad de hacerlo.

Imagen creada por Javier Garzás utilizando DALL-E 3, OpenAI. Fecha de generación: 8 de enero de 2024

Está frustrado por el hecho de que el jabón Camay compite directamente con otra marca interna: el jabón Ivory. Y el Ivory no es solo una marca más, sino que es la insignia de P&G, lo que implica que otras marcas como Camay reciban menos atención y recursos.

Furioso, McElroy acaba de iniciar la redacción de un informe que justifique la necesidad de contratar más personal para el departamento del jabón Camay. Desde fuera, observamos cómo McElroy golpea con vigor las teclas de su máquina de escribir, una Underwood Typewriter.

El sonido rítmico, potente y característico de la Underwood, al chocar contra el papel, resuena en la habitación, evidenciando la intensidad y determinación con la que McElroy está inmerso en su tarea y evitando que escuche como, sigilosamente, tú y yo entramos en el despacho y leemos, por encima de su hombro, el documento que está redactando.

El informe describe la urgencia de incorporar un nuevo puesto, que McElroy acaba de llamar «Brand Man» (el hombre de la marca). Defiende que el «hombre de la marca» sea a partir de ahora quien asuma la responsabilidad integral de los productos.

Tú y yo nos miramos a los ojos, repentinamente, sin decir palabra, pero ambos sabemos lo estamos pensando, en la época en la que estamos… ¡Es una locura! ¡Un cambio radical en el modelo tradicional!

McElroy está poniendo sobre el papel que las decisiones las tome alguien en estrecho contacto con el cliente, los «Brand Man», y no un directivo. ¡Un giro revolucionario en la forma de operar!, su propuesta rompe con la toma de decisiones jerárquica, que ha imperado desde siempre, desde los de arriba hacia los de abajo.

El documento argumenta con firmeza que los ‘Hombres de la Marca’ se sumergirán en la verdadera realidad que rodea a un producto, harán trabajo de campo, tomarán el producto como algo suyo, interactuarán con proveedores, consumidores y descubrirán los problemas reales.

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Han pasado varios días desde el miércoles 13 de mayo, cuando McElroy redactó y envió su informe. Hoy nosotros hemos llegado muy temprano a las oficinas. Y al pasar por los casilleros de correspondencia, ubicados en el largo pasillo, vemos un sobre dirigido a la atención de McElroy, cuyo remitente es la dirección de la compañía.

El sobre no está cerrado y, aprovechando que aún no ha llegado nadie a la oficina, no podemos evitar abrirlo y leer su contenido. Dentro descubrimos una carta mecanografiada, en la que podemos leer como, sorprendentemente, pese a la disruptiva propuesta de McElroy, le han dado luz verde para incorporar a dos personas al rol de «Brand Men»: Acaba de nacer el rol “Product Manager”.

Desde aquello, y gracias al informe de McElroy, cada 13 de mayo celebraremos el día de la Gestión de Productos.

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Con el paso de los años, los «Brand Men» de McElroy no solo cumplieron con éxito lo que se esperaba de ellos, sino que su enfoque innovador tuvo impactos muy significativos.

Los “hombres de la marca” aplicaron técnicas que hoy en día conocemos bajo términos como «descubrimiento» o «empatía con el cliente». Su contribución a la gestión de marcas fue fundamental y jugó un papel crucial en la transformación de P&G. Su trabajo no solo cambió la forma en que se gestionaban los productos dentro de la empresa, sino que también ayudó a moldear la industria en su conjunto.

A medida que pasaba el tiempo, Neil H. McElroy no dejó de ascender y brillar en su carrera, hasta convertirse en presidente de la empresa y, posteriormente, en Secretario de Defensa durante la presidencia de Eisenhower.

Además de ocupar estos destacados cargos, McElroy también desempeñó un papel importante en el ámbito académico como asesor en la Universidad de Stanford. Durante su tiempo allí, se convirtió en mentor de Bill Hewlett y David Packard. Bajo su tutela, Hewlett y Packard profundizaron en las ideas de McElroy sobre el «hombre de la marca». Estos conceptos se convertirían más tarde en una parte esencial de la filosofía de su propia empresa, Hewlett-Packard (HP).

HP se fundó en 1939. Al año siguiente se crearía oficialmente el puesto de «product manager». Durante los siguientes años el éxito de HP sería inigualable.

— By Javier Garzás (2014)

NOTA 1: Como el borrador de ? mi próximo libro «Gestión Ágil de Productos», más info del libro aquí, está casi terminado, como regalo retrasado de Navidad he querido dejarte la apertura del libro? .

NOTA 2: Esta es una recreación que he escrito sobre el origen y la creación del Product Management. Todos los datos son reales, puedes ampliar en fuentes como Lanier, C. Brand Men & the History of Product Management.

Que la Agilidad os acompañe.

 

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