¿Por qué el Scrum Master está en PELIGRO de extinción?

Llevamos matando a la Agilidad, al menos, oficialmente… desde 2007. Así que eso de presagiar el fin de la Agilidad no es de modernos es… viejuno (que quede claro).

En 2007 se intentó con el nombre de post agile (te hablé de ello en 2012), luego en 2015 con el «Agile is Dead», luego que si con volver a la esencia de la Agilidad, luego modern agile y, más recientemente, ya en tiempos del corona, con «Rethinking Agile» o, el «Agile 2» o el «New Agile» (te dejo resumen de todas estas propuestas).

Pero la Agilidad no ha muerto, ahí sigue, más viva que nunca, con la mayor necesidad de Agilidad que se recuerde.

Pero… ¿De qué Agilidad? ¿Qué Agilidad demandamos hoy 2024?

El diseño organizacional ágil, todo el movimiento de valor, outcomes vs outputs, agile product management, el business agile, la heterogeneidad e idoneidad de tipologías de equipos, el uso de Inteligencia Artificial a las tareas de gestión Ágil y otros tantos. Todos estos están MUY DEMANDADOS y en mucho auge.

Pero también hay bajas Ágiles. Lo que si ha muerto (aunque algunos no se hayan enterado y vivan en la Agilidad viejuna) son numerosas prácticas Ágiles, frameworks, etc., que o bien han evolucionado a otras prácticas o bien dejaron de ser útiles en tiempos posteriores.

Y un potencial y llamativo caso a incorporar a la lista de posibles bajas es el que nos ocupa hoy: el rol de Scrum Master, rol en serio peligro de extinción.

Pero… ¿Por qué el Scrum Master está en peligro de extinción? ¿Qué ha provocado que un rol que tiempo atrás gozaba máximo glamour, esplendor, demanda y elitismo… esté desapareciendo?

Javier Garzás con Jeff Sutherland (creador de Scrum) en 2013, en las jornadas impartidas por Jeff sobre el Scrum Master en Estocolmo (aquellos eran otros tiempos)

Vamos con mi análisis, espero que sencillo, obvio y de sentido común, y que nos da pie a las 4 amenazas o males que están provocando la extinción del Scrum Master.

Mal 1: El Scrum Master no ha cumplido su misión de liderar la eficiencia

El Scrum Master no ha cumplido su misión de liderar la eficiencia y cuando no cumple con su misión se convierte es un rol caro que no justifica su gasto.

Entendamos muy bien una cosa antes de continuar. Muy importante, un buen Scrum Master es una preciada joya que dispara la eficiencia de los equipos (hacer más cosas, por unidad de tiempo, iteración o Sprint, con probabilidad de aportar valor a negocio), y lo hace a base de eliminar desperdicios a pico y pala, siendo esta la clave que ha convertido, en el mundo real, a equipos mediocres en equipos de alto rendimiento (by experiencia real).

Podría citar decenas de fuentes, pero me quedo con esta que es una medio anécdota. En 2019 andaba yo tranquilamente por Washington, en una de las conferencias de Agilidad grandotas que se hacen por los USA.

En esto que comienza una de las charlas, que la da Jeff Sutherland, el co-padre de Scrum, el de la foto de antes en Estocolmo.

Comienza Sutherland su «Why Process Efficiency is a Key Metric for High Performing Agile Teams», y a los pocos minutos su mensaje se convierte en un despiadado tirón de ojeras para los allí presentes y para toda la comunidad Ágil:

  • No habéis entendido que el rol del Scrum Master es liderar el aumento de la eficiencia de los equipos (el valor y el outcome se lo dejamos al Product Owner), si el Scrum Master no genera aumentos de eficiencia, el Scrum Master no tiene sentido.

Y así ha pasado, no ha tenido sentido.

Que gran verdad, que deja claro por qué el Scrum Master está en PELIGRO de extinción: no ha generado aumentos de eficiencia y, por ello, hoy el rol Scrum Master no encuentra su sentido en la Galaxia.

¿Y por qué ha pasado esto? ¿Por que no han aumentado visiblemente la eficiencia? Fácil, porque el 90% de los que ostentan el título de Scrum Master (y también las empresas que los subcontrataban en masa a grandes clientes) no tienen NI IDEA de cómo mejorar la eficiencia, incluso probablemente ni sepan que esa es una de sus responsabilidades primordiales.

Mal 2: Scrum Master no sabe cómo hacer su trabajo (ni cual es su trabajo)

Yo he conocido Scrum Masters de verdad (pocos en comparación con el Scrum Master malo), gente muy muy muy buena, sin los que sus equipos no darían «pie con bola» por muy buenos y «sobradetes» fuesen técnicamente.

Algunos de esos Scrum Master buenos, de «colmillo retorcido», habían sido desarrolladores durante años, otros venían del mundo de la mejora de procesos o venían de la parte más humana, de potenciar equipos.

Pero TODOOOS esos Scrum Master buenos habían adquirido mucho potencial en tres áreas:

  • Procesos Ágiles para la mejora de la eficiencia,
  • Entender las habilidades referentes a los equipos Ágiles y
  • Conocimientos técnicos mínimos para entender al equipo y detectar desperdicios.

Esto ya lo conté hace unos años, por si quieres ampliar.

Pero también he conocido MUCHOS Scrum Master malos, que lo único que tenían de Scrum Master era una… ¡certificación!

Scrum Masters a los que Swarming, Eficiencia, Rayleigh, Cycle Time, Touch Time, Auto-Organización bien entendida, Multifuncionalidad bien entendida, Outcomes, Outputs, Deuda Técnica, etc., eran palabras que les sonaban poco menos que a Chino.

Eso sí, todos estaban… certificados. Centenares de SM zombies sin saber cómo ni qué hacer errando por grandes empresas, Bancos, Operadoras, Aseguradoras, etc., no podía salir bien.

Mal 3: El Lado más Oscuro de la burbuja de las certificaciones estalló

La tormenta perfecta: Alta Demanda de SM por parte de Clientes ignorantes en el tema + Grandes consultoras Produciendo SM en Masa + Certificaciones más que sospechosas como prueba de «ser» SM.

Durante un tiempo la demanda del puesto de Scrum Master se disparó.

Las grandes empresas querían «ser Ágiles», era la moda, y empezaron a pedir decenas de Scrum Masters subcontratados a las GRANDES CONSULTORAS. Un rol que no sabían muy bien para que servía, pero que les haría ser eso de Agiles, la palabras sonaba bien y era la moda.

Aquí la presencia del Lado Oscuro no se hizo esperar, dada la carencia de un perfil tan complicado, las consultoras tiraron de la vieja táctica: las certificación express.

Títulos vacíos, sin aporte de conocimiento ni experiencia demostrada. Y, de nuevo, los clientes grandes picaron, contratando un perfil con un certificado, con cero conocimiento, para hacer algo que no sabían muy bien que era.

Pero, ni el hábito hace al monje, ni una buena máquina de escribir hace bueno a un mal escritor ni una certificación te da el conocimiento ni al experiencia esperado de un rol tan complicado.

Y aunque los que subcontratan en las grandes empresas no han estado muy listos en la necesidad, requerimientos y filtros para incorporar Scrum Masters… el tiempo ha pasado y el sentido común ha hecho visible que ese abstracto rol caro… no justifica su gasto y, además, se puede prescindir de él… y la vida sigue.

Mal 4: El Scrum Masters es un rol prescindible para que los productos salgan (igualmente mal, pero salen)

Si hay algo que caracteriza desde tiempos inmemoriales al desarrollo software (principal ámbito no exclusivo del Scrum Master) es que… siempre sale.

Puede terminar con retraso, dar pena verlo por dentro, caerse intermitentemente durante un tiempo después de su salida a producción pero, al final, sale.

Como he contado en muchas charlas, el software mal hecho no muere, se convierte en zombie, en un walking dead, que se arrastrará hasta la eternidad.

Pero para que ese zombie salga a delante hay roles que, aunque sean muy malos son imprescindibles: los desarrolladores en sus múltiples facetas. De ellos no se puede prescindir.

Hasta si me apuras, el rol de Product Owner, Product Manager, aún mal entendido, entendido como el que dice «qué hay que hacer», está más cerca de los roles de los que no se puede prescindir.

Pero el Scrum Master está entre los prescindibles, el producto saldrá sin él, aunque el proceso sea un desastre y el producto de pena por dentro (deuda técnica).

Une esto a qué el Scrum Master no sea capaz de viosibilizar una mejora de la eficiencia, por desconocimiento o por falta de cualidades….

Mal 5: El SM en vez de sacar al equipo de la zona de confort le hace la vida cómoda

A todo lo anterior se une una casuística más.

Si ya aquello de tener conocimiento en procesos Ágiles, entender a los equipos Ágiles y conocimientos técnicos mínimos era difícil hay un problema más: los Scrum Masters que carecían un un «soft skill» clave en su rol… sacar de la zona de confort al equipo.

Sacar de la zona de confort no es enfrentarse, no es generar conflicto, es visualizar frecuentemente que… hay mejores maneras de hacer las cosas.

Pero frente al anterior, para el que hay que valer, muchos Scrum Master han tomado el papel cómodo de «defensores» del equipo, evitado algo ineludible si queremos liderar la eficiencia: hay que sacar de la zona de confort al equipo.

¿Scrum Master 2024? ¿En qué situación estamos?

Parece que cada vez más empresas han entendido aquello de que «más no es mejor, mejor es mejor». Que en vez de muchos profesionales CERTIFICADOS y mediocres… mejor unos pocos BUENOS de verdad.

Todo lo anterior ha roto la idea de un Scrum Master por equipo, es imposible si tienes muchos equipos encontrar un Scrum Master BUENO para cada uno.

Rota la idea anterior, la tendencia es pocos Scrum Masters para muchos equipos.

Algunas empresas, para romper con el pasado y evidenciar el cambio, en este esquema de SM para muchos equipos, le cambiaron el nombre al SM.

Primero se uso un nombre peligroso, Agile Coach, que dio muchos problemas por la desorientación que provocó (la palabra Coach unida a Agile se da a muchas malas interpretaciones y prácticas Oscuras). Por ello, quizá, ahora los llamamos Agile Leads.

También ha potenciado este nuevo esquema, pocos SM (o como los llames ahora) buenos para muchos equipos, la madurez en diseño organizacional Ágil y tipologías y topologías de equipos (te dejo vídeo).

Ver este vídeo en YouTube.

Haciendo visibles las opciones de equipos de facilitación verticales de soporte a los equipos de entrega de producto servicio (value stream), donde los Agile Lead prestan su función a muchos equipos.

Terminando

Volviendo al principio, es difícil que la Agilidad muera como tal, apostaría más por la opción de que sus prácticas evolucionen tanto que acabe cambiando de nombre, y en vez de hablar de «Agile» hablemos de «X».

Pero es difícil que desaparezca ese «X», llamémoslo «Agile», gestión, mindset, cultura.

Y es difícil porque necesitamos ese «éter» que rodea la creación pura del producto – servicio, esa una cultura, un mindset que guie la gestión, o llámalo Management.

Lo que si va a morir es la PAM…

PAM24: 13 junio, Madrid, la décima PAM… la última PAM

La PAM23 batió todos los records de rapidez de venta de entradas. Increíble y gracias de nuevo.

De nuevo, la PAM del 23 contó con ponente estrella, Pedro Aguado que se unió a Josef Ajram, Araceli Segarra, Toni Nadal, Pepu Hernández, Jenni Jepsen, Jurgen Appelo, Alejandro Gómez, Alistair Cockburn… ponentes estrellas que ha tenido la PAM desde el 2015.

Pero la PAM del 24 tendrá algo especial y único… será la décima. Y en su día nos propusimos internamente llegar a 10 y en 10 ediciones quedará la PAM.

Aquella conferencia que nació en 2014 como un lugar alternativo ágil, el lugar de aquellos que no se conforman con una Agilidad estática, que no tienen miedo en señalar que hay «agilidad viejuna», el lugar de todos aquellos que no tienen problemas en criticar que algo no funcione en Agilidad, de todos aquellos encantados con aquello de «bienvenido el cambio» y «equipos por encima de…» y de la evolución constante, siempre.

Como el eslogan de «Avengers Endgame»… «Parte del viaje es el final»…así que guarda la fecha ya, 13 junio, Madrid, para que nos veamos en esta última aventura.

¡La mejor frase Ágil 2023! ¡Vota!

¡Llegó el momento más esperado del año!

Como desde hace años, muchos (al menos, que recuerde, desde 2014) aprovecho este momento de final de ciclo para dejarte el recopilatorio (totalmente anónimo) de «LAS MEJORES» frases Ágiles que he escuchado en el «Ágil mundo real cercano».

Todas reales. Todas anónimas. Una foto de la realidad Ágil que hay ahí fuera, en la calle.

Este año, a diferencia de otros, voy a aprovechar el uso de las redes sociales para que votemos entre tod@s «LA MEJOR FRASE ÁGIL DEL AÑO 2023».

Tenía muchas, así que he tenido que hacer yo una primera selección que te cuento y enumero a continuación.

PARA VOTAR, deja un comentario a este post de Linkedin con las 3 frases (p.e. voto FRASE 3, 1 y 8) que más te gustan (iba a hacer una encuesta de LinkedIn pero sólo deja 4 opciones).

Aquí las tienes…

  • FRASE 1 – «Pero… vosotros… ¿Hacéis Dailys? Sí, claro, cada 6 meses».
  • FRASE 2 – «Nuestro Jira hay que higienizarlo».
  • FRASE 3 – «¿Qué si escribimos las historias de usuario con Gherkin? Bueno, más bien las escribimos en Twerking».
  • FRASE 4 – «Todo eso de la Agilidad… ¿es para animar eventos y congresos, no?»
  • FRASE 5 – «A SAFe no sólo le falla lo de si es o no Ágil, el verdadero problema lo tienen con el UX que les hace el material gráfico que usan para explicar su modelo»
  • FRASE 6 – [Contexto: hablando de contabilidad con un contable que se dedica a la contabilidad] «¡Ah! ¡yo también me certifiqué de Scrum Master! para ayudar si eso en la Gestoría».
  • FRASE 7 – «Si la Agilidad funcionase… no habría que hacer Testing. El Testing existe porque se hacen las cosas mal».
  • FRASE 8 – «Sí, puedes medir la productividad de un programador» [En este caso no es una frase escuchada en un contexto cercano, es una leída en redes]

Que la Agilidad…. os de fuerzas.

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