La hipótesis del Hombre Impar o por qué debes contar periódicamente con la opinión de un externo

La hipótesis del Hombre Impar es creación de Michael Crichton, supongo que te suena quien es, y si no te suena su nombre, que sería raro, seguro que te suenan algunas de sus novelas: Parque Jurásico, Congo o la Amenaza de Andrómeda. Concretamente, la hipótesis del Hombre Impar viene de la novela la Amenaza Andromeda, altamente recomendable que te la leas, ya que, además de entretenida, es una de las máximas expresiones del género tecno-thriller (novelas de suspense basadas en ciencia y tecnología).

Imagen de la película basada en la novela la Amenaza de Andrómeda. 

La hipótesis del Hombre Impar (y no hay espoiler en este post) se creó para “determinar el grado de confianza que merecen los comandantes al tomar decisiones de vida o muerte.” Así que se hicieron experimentos sobre 7.420 sujetos, llegando a la conclusión de en ese tipo de situaciones, en las que hay que tomar una decisión de vida o muerte (en el caso de la novela es desactivar una bomba atómica) las personas casadas sólo toman la decisión acertada una vez de cada tres veces, mientras que los solteros aciertan cuatro veces de cada cinco.
Así que, ya sabes, si hay que tomar decisiones sobre el empleo de medios de destrucción nucleares… esas decisiones debería tomarlas un hombre soltero.
La justificación de la hipótesis, a la que induce la novela, es que el tener vínculos familiares influye en la toma de decisiones, si tienes mujer e hijos seguramente dudes más a la hora de apretar el botón que destruirá el mundo. Si no tienes familia, supongo que también dudarás un poco a la hora des destruir la tierra… pero menos.
Pero la hipótesis del Hombre Impar no sólo tiene aplicación a la hora de tomar la decisión correcta a la hora de destruir el universo, con un alcance más reducido, justifica, entre otras cosas, por qué en tu organización puede ser una buena idea contar periódicamente con la opinión de un externo, alguien de fuera, sin “familia” dentro.
En las empresas y organizaciones que cuentan con profesionales que llevan trabajando juntos durante muchos, pero muchos años, entre ellos se establecen igualmente relaciones de tipo familiar, de hecho, pasan juntos más tiempo que con sus verdaderas familias. Y digo bien, relaciones de tipo familiar, es decir, que pueden ser tanto de amor como de odio.
Y es por ello que, como decía hipótesis del Hombre Impar, ciertas decisiones o apreciaciones, son mejor tomadas por “un hombre soltero”, sin familia dentro.
No te estoy diciendo con ello que entregues las decisiones de tu empresa a un externo, pero sí que cuando tengas que tomar una decisión importante, o quieras una opinión sobre un tema determinante, hagas uso  de la hipótesis del Hombre Impar y complementes dicha decisión con la de un “hombre soltero”, es decir, no casado ni con familia dentro de tu organización.
Eligiendo, eso sí, a un «hombre soltero» competente, para que, como dice la novela, no pase que pareciera que «los conserjes valen más, para tomar decisiones, que los generales»

jgarzas

Ph.D. en informática, Postdoctorado en la Carnegie Mellon (EE.UU) e Ingeniero en Informática.

Primera vez que me tocó hacer una gestión Ágil en una empresa... año 2001. Desde entonces he trabajado en, o para, más de 90. Y he formado a más de 2000 alumnos.

También soy profe de la Universidad Rey Juan Carlos.

1 comentario en “La hipótesis del Hombre Impar o por qué debes contar periódicamente con la opinión de un externo”

  1. Muy buen post! Siempre creo que las decisiones ya sean técnicas o no, deben de consultarse con otras personas, por lo menos con tu propio equipo, con eso consigues que tú equipo sienta que su opinión cuenta y que se les valora, además seguro que la decisión tomada hay más probabilidades de que sea la correcta. Y también lo consultas con alguien externo 100% seguro que la opción será la correcta

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