Lo que le contaría a Dijkstra: da igual que hagas mal software, al final… nunca pasa nada
Han pasado ya casi 3 meses desde que saltara el último escandalo de un desarrollo software subcontratado por la Administración que “supuestamente» termina con baja calidad y alto presupuesto: la nueva Web del senado.
A finales de octubre, principios de noviembre, raro era el medio de comunicación generalista que no hablase del tema (sólo tenéis que hacer esta búsqueda en Google, que es la imagen de abajo).
Hoy, casi ni nos acordamos. De hecho, quizás ni yo me hubiese acordado, de no ser porque esta semana nos hemos enterado de un caso “supuestamente” similar: Extremadura saca a concurso la remodelación de su web por un 1 millón de euros.
¿Qué medidas se han tomado para evitar qué con dinero público vuelva a suceder algo similar? Ninguna.
O para que, si realmente estaba justificado el proyecto y su presupuesto, no se ponga en cuestión el nombre del desarrollo software en la Administración. Ninguna.
Ningún comunicado oficial, ninguna investigación, ninguna medida de futuro. Nada.
Pero quizás lo peor de todo es que la Web del senado ha sido sólo el último caso de este tipo, pero no ha sido el único.
Ese mismo 2012 a los empleados de Justicia un error informático les restó 300€ de sueldo y otro paralizó todos los centros de salud. El año anterior, en 2011, por ejemplo, Canarias perdió datos “vitales” de la erupción de El Hierro. Continuando, en 2010 un fallo bloquea los juzgados de Cataluña, otro dificulta el trabajo en centros de salud de Soria y un fallo informático impide conocer el sumario del ‘caso Gürtel’.
Ni en el caso de la Web del Senado, ni en el resto, se tomó algún tipo de medida.
Ni unos mínimos a la hora de redactar los pliegos (dejo post sobre el tema) y realizar la contratación. Ni unos mínimos de calidad software, seguridad, pruebas, métricas, etc. Ni unos criterios mínimos sobre el uso de plataformas comerciales o libres. Nada.
Queda la sensación de que da igual que se desarrolle, y subcontrate, «supuestamente», mal software, al final… nunca pasa nada. Nadie da la cara. Nadie tiene responsabilidades. Nada cambia.