Un equipo Ágil está formado por personas cuyos valores personales también son Ágiles

Salvo que viniera Thanos y con un chasquido de dedos eliminara a todos aquellos cuyos valores ->personales<- no coinciden con los Ágiles, salvo que pasara eso, y suponiendo que Thanos fuera agilista, sólo en ese caso podríamos decir que todo el mundo está en disposición de poder lograr una cultura ágil, en su equipo, en sus organizaciones.
Mientras tanto tienes que entender, y respetar, que hay personas cuyos valores personales NO coinciden con los Ágiles y que por ello, por mucha moda, por mucha directriz corporativa que haya, no trabajarán de manera Ágil.
Y como la gente se junta por afinidad, aquellos que tienen valores similares suelen trabajar juntos, por lo que hay organizaciones en las que mayoritariamente los valores ->personales<- de las personas que los forman NO son Ágiles… aunque la directiva y los managers les hayan pedido que trabajen con Scrum.
Si tus valores ->personales<- no coinciden con los Ágiles… ¿cómo vas a trabajar para que tu equipo tenga una cultura Ágil?
Por poner un ejemplo, no puedes ir de ecologista, de luchador del cambio climático, etc., por la vida y luego, en tu casa, pasar de reciclar.
Pues esto es similar. Si tus valores, tu cultura, lo que te han enseñado es, por ejemplo, mejor no decir las cosas a la cara, prefieres hacerlo por correo, en actas, etc., para entonces tener guardada una copia escrita que poder usar en el futuro, etc., pues eso… choca con un valor ágil, con la colaboración frente a la negociación contractual, con entender la comunicación cara a cara como el método más efectivo de comunicarse.
Si cuando ves algo que está mal, un error, algo que no funciona prefieres dejarlo pasar, mejor no decir nada, que pase el tiempo sin complicaciones, etc.,  pues eso… choca con un valor ágil, choca con bienvenido el cambio, experimenta frecuentemente, asumir el error controlado como modelo de aprendizaje, etc.
Si necesitas que alguien, otra persona, te vaya dictando, paso por paso, como hay que hacer las cosas, porque no soportas la incertidumbre, ni te gusta pensar cómo hacer… mejor que te lo diga detalladamente otro (así se equivoca él), etc., pues eso… choca con la adaptación frente a la prescripción, con la auto-organización, etc. (liderazgo en equipos ágiles, del líder servidor, al anfitrión y al invitado)
Así podríamos seguir con respetar el error como motor del cambio o, en vez de ello, esperar el error ajeno para usarlo como arma arrojadiza y otros tantos.
Si tus valores personales, si tu manera de hacer, lo que te han enseñado, tu realidad, lo que te marcó en tus primeros trabajos, lo que realmente valora la cultura de la empresa en la que trabajas, etc., es del estilo a los anteriores ejemplos… pues es difícil que luches porque tu equipo trabaje de manera Ágil. No va a funcionar. Acabarás usando un Scrum flácido (el Scrum flácido, la agilidad flácida o la agilidad de “pinta y colorea”) o similar y punto. No te frustres ni frustres a otros, entiéndete, y deja de intentarlo.
Todo el mundo comete errores (si somos ágiles deberíamos respetar el error ajeno e, incluso, alabarlo) y «tira un cartón en el contenedor de vidrios», pero hay quien reconoce el error, se siente mal por ello, y luego hay a quien le parece haber hecho lo correcto.
Todo el mundo puede cambiar comportamientos si se fija como objetivo hacerlo. Pero hay quien no quiere cambiar, porque no comparte esos valores, aunque no pueda manifestarlo públicamente en una época en la que trabajar de manera no ágil está mal visto.
Por ello, siempre habrá un Lado Oscuro, que querrá, y defenderá, seguir siendo Lado Oscuro (aunque ahora esté mal visto decirlo). Ahora tú… muévete a aquel lugar que coincida con tus valores, más allá de ir a donde se dice que se usa Scrum.

jgarzas

Ph.D. en informática, Postdoctorado en la Carnegie Mellon (EE.UU) e Ingeniero en Informática.

Primera vez que me tocó hacer una gestión Ágil en una empresa... año 2001. Desde entonces he trabajado en, o para, más de 90. Y he formado a más de 2000 alumnos.

También soy profe de la Universidad Rey Juan Carlos.

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