Tener consultores ya no mola, ahora mola… tener Scrum Masters

«La era de los hombres (¿Consultores?) termina, el tiempo del Orco (¿Scrum  Master? ¿Agile Coach?) ha llegado»
—  El Señor de los Anillos, el Retorno del Rey.

Casi terminando la carrera, llegó a la Uni una, por aquellos entonces, importante, aparentosa y atractiva Consultora (empresa, no profesional de género femenino), ofertando becas para cursar un Máster, uno de los buenos, al menos legal, con su asistencia a clase, su trabajo fin de máster y todas esas cosas que se le presuponían a un Master.
El caso es que Faustino y yo nos presentamos a una entrevista, que hacía una «manager» de la Consultora, todavía me acuerdo del nombre, se me quedó grabado, Esther, si no recuerdo mal, para ver si nos daban una beca que ofertaban para el master.
La entrevista tuvo su momento de preguntas en inglés, incluido, que mi, por aquellos entonces, inglés de la EGB (cut, cut, cut) aguantó dignamente (debía la entrevistadora venir de una escuela de inglés similar a la mía), entrevista que pasamos y el caso es que a los dos nos dieron la beca.
«Dabuti», que diríamos por aquellos tiempos (palabra hoy obsoleta, mas si no quieres llevarte una etiqueta de viejuno y que ha quedado sólo para el hombre desactualizado). ¡Que gran momento fue aquel!, no sólo por la beca sino porque… íbamos a ser…. CONSULTORES. CON-SUL-TO-RES, si señor.
O eso creíamos nosotros, si nos habían pagado el Máster sería porque después nos contratarían. CONSULTORES, en aquellos tiempos eso era lo más. CONSULTORES, nos pondríamos traje y corbata, sería todo un orgullo para nuestros padres vernos, cuando volviéramos los viernes a casa, nos darían tarjetas de visita, y, y, y e incluso puede que un portátil, trabajaríamos para grandes clientes… uf qué tiempos, que ingenuidad, tiempos de Clipper y Java.
Recordando aquel momento, inconscientemente, he estrujado el vaso de plástico que tenía en la mano y cabo de tirar el café sobre los posit que tenía en la mesa, menos mal que se ha salvado el teclado y por eso puedes seguir leyendo esto.
Pero hoy… ¿Qué queda de aquel sueño de una generación de programadores ingenuos? ¿Que has hecho injusta sociedad tecnológica española con los sueños de aquellos jóvenes que queríamos ser CONSULTORES? Nosotros, sí, siempre dispuestos a currar… 10 horas al día por un sueldo mísero ¿Qué ha sido de aquello? ¿Qué ha quedado?
Una lastima… Hoy las cosas ya no son como antes. El Consultor antes molaba… Hoy ya nadie quiere SER Consultor, nada, ni hoy ya nadie quiere A un consultor, es una pena, es una palabra denostada, los Consultores son señalados con el dedo, la gente cuchichea a las espaldas de los Consultores, «mira ese es Consultor», fija de manera inamovible su penetrante mirada en sus corbatas…
El consultor hoy es un como un disco de vinilo, como tener un Nokia, porque hoy lo que todo el mundo quiere ser, lo que mola, es, es, lo digo, es… ser Scrum Máster. Si señor, eso si que mola. Que digo Scrum Máster… Agile Coach, que pocos saben muy bien qué es pero que se asume que es más que un Scrum Master (al menos cobra más).
Agile Coach, Scrum Master, ese es el sueño de esta generación (bueno, de de parte), como cuando Faustino y yo soñamos con ser Consultores.
Y no sólo jóvenes ingenuos quieren ser Scrum Master… también las llamadas empresas finales, los clientes, ellos hoy tampoco quieren consultores por allí, suena a viejo, suena a Gantt, pero tampoco quieren cambiar como trabajan, a muchas empresas les da igual el rollo ese de cambiar a una cultura ágil, porque lo que realmente quieren es tener por ahí Scrum Masters dando vueltas, muchos, si puede ser y son baratos, y algún Agile Coach (menos, que cuestan más), todos con sus certificaciones en el CV, certificaciones que despojen cualquier duda de valía en agilidad.
Hoy vivimos la generación Scrum Máster.
El problema es que esto ha pillado de sopetón. Y no hay tantos Scrum Master como se piden, y hay muchos consultores pero no tanto Scrum Master, pero bueno, si total lo que importa no es la agilidad, si lo que importar es ser Scrum Master…  Quizá las certificaciones express puede ser una opción ¿no? Te acuestas Consultor y te levantas Scrum Máster (y por el precio de la certificación te llevas una camiseta friki).
Ser consultor moló. Al final, aquella Consultora que nos becó debió perder mi teléfono porque a mí no me llamó (a Faustino sí, maldito, nunca lo olvidaré) y yo tuve que penar unos meses más, de psicotécnico, en piscotécnico, de test en inglés, en test en inglés, suplicando que alguien me preguntara algo de programación y diseño OO (que era lo que me molaba), pero nunca nadie me lo preguntó en una entrevista (como quizá tampoco pregunten de agilidad en una entrevista para Scrum Master), injusta vida, pero al final dio igual porque al final pasé una entrevista y logré ser Consultor.
Lo fui y años después lo dejé, abandoné trabajar en una Consutora, cansado, desengañado, pero si hoy empezará de cero a buscar trabajo, con la misma ilusión de aquella primera vez querría ser… Scrum Máster (o Agile Coach).

jgarzas

Ph.D. en informática, Postdoctorado en la Carnegie Mellon (EE.UU) e Ingeniero en Informática.

Primera vez que me tocó hacer una gestión Ágil en una empresa... año 2001. Desde entonces he trabajado en, o para, más de 90. Y he formado a más de 2000 alumnos.

También soy profe de la Universidad Rey Juan Carlos.

2 comentarios en “Tener consultores ya no mola, ahora mola… tener Scrum Masters”

  1. Linda historia que me recuerda a la mía. «.- Cómo te ves dentro de 5 años? .- Como Consultor .- Y dentro de 10? .- Como Socio.» Que ingenuidad y tiempos aquellos! Y sí Javier; todo lo que huela a «agilidad» está de moda. Hasta han puesto paneles para desplegar KANBANs en departamentos y equipos que no ven un proyecto ni dibujándolo sobre el mismo tablero!

  2. Lo de «de moda» esta bien chistoso.
    Queremos «hacer Scrum» y seguir controlando con Project. Asignando proyectos a un solo analista y que el «Scrum Master» dedique los 15 minutos al dia para su Dayli y el resto del tiempo escupa código.
    La agilidad esta de moda, pero no hay conciencia de lo que cuesta, de que tiene que venir con un cambio de verdad, que «jugar» al SCRUM no va traer beneficios, hasta que se haga de verdad.
    Aqui al menos, siguen queriendo conseguir «consultores» que nos digan que el flavor de SCRUM que nos hemos inventado es correcto. Y, claro, el «consultor» siempre te va confirmar lo que quieres que te confirme no? o te consigues otro consultor.

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