Los Kudos y el Lado Oscuro

El otro día volví a quedar con Mr. Nobody, y hablamos de un tema que de nuevo vuelve a evidenciar lo complicado que es todo esto de la mejora, ágil, por ejemplo, y el problema de caer en trivializarlo por su aparente sencillez. Supongo que habrás escuchado el símil, si no este es el momento, la mayoría de las buenas prácticas ágiles se comportan como uno de esos juegos de pocas reglas, como el Ajedrez o las Damas, en el que a partir de ahí se pueden hacer un montón de brillantes, o estúpidas, estrategias.
En este caso Mr. Nobody y yo hablamos de los Kudos (La técnica Kudo Box para motivar… sin tener que usar el dinero o Cómo usamos en 233 los Kudos), de sus cosas positivas, pero sobre todo de las malas experiencias que habían tenido en su equipo con ellos.
Por si tampoco te suena esto (¿dónde te has metido?), eso de los Kudos tiene su historia, los Kudos son recompensas (dinero, regalos, simplemente notas de agradecimiento, etc.) que sirven fomentar que se hagan explícitos los agradecimientos entre compañeros, que se feliciten acciones, comportamientos, etc. El origen parece venir de una empresa en Polonia y actualmente es una práctica frecuente en muchos equipos ágiles, hasta es una buena práctica en Management 3.0, en los que periódicamente se «dan Kudos» a aquellos miembros que otros creen que se lo han «currado».
Hasta ahí todo suena muy bien, y muy happy. Pero ya sabes que la “felicidad ágil” no nos haga olvidar al “esfuerzo ágil”, y que no caigas en un hacer un Cobra Kai, los Kudos son una manera de exteriorizar una cultura… y sino hay una buena cultura detrás, o hay una mala cultura, los Kudos pueden volverse hasta peligrosos. Y sólo poniendo Kudos no cambias una cultura.
lado oscuro kudos
Como ejemplo, o mal ejemplo, de ello, Mr. Nobody me habló de varios malos usos que había sufrido mediante el uso, o el disparo, de Kudos.
Primero me habló de como si nunca nadie te recompensa, felicita por algo, te da un Kudo, pues no hay una acción motivadora, pero el que recompensen a otro con un Kudo, en vez de a ti, o junto a ti, por un trabajo que hicisteis a medias con el felicitado, o por un trabajo exitoso que nació de una idea tuya… desmotiva mucho.
Antes del uso de los Kudos, en esa situación, no había una herramienta pensada para motivar… pero ahora hay un arma para desmotivar. Y si el receptor del Kudo no reconoce a su vez que realmente ese Kudo es de él, pero también en parte tuyo, no sólo hay un efecto desmotivador… sino que además aparecen resquemores.
Siempre es mejor dar Kudos por exceso que por defecto, pero también dar Kudos a gente que no hizo nada… vuelve a minar la moral de los que si hacen. Que complicada una cosa tan aparentemente tonta.
Hasta el punto de que en ambientes hostiles, como el que vivió Mr. Nobody, había quien daba Kudos a unos para explícitamente «putear» a otros, los que no los recibían y habían participado en el éxito.
No hacer uso de Kudos no era lo mejor, pero el mal uso de los mismos creó una situación peor que la de no tenerlos.
Mr. Nobody me contó que incluso en su organización, después de algunos se sintieran heridos por no recibir Kudos de trabajos exitosos en los que habían participado de alguna manera, quizá tiempo atrás, quizá en su concepción inicial, hubo quien dio un «salto armamentístico» superior y creó el Auto-Kudo. «Como no me dieron un Kudo por un trabajo del que yo fui parte, se lo dieron a otro y el felicitado tampoco se acuerda de reconocer mi participación, me doy yo, explícitamente y en voz alta, un Auto-Kudo».
Y puestos a inventar, después de lo anterior, como a alguien no se le iba a ocurrir un arma de destrucción masiva, una Estrella de la Muerte… el Anti-Kudo, una manera de explícitamente señalar a alguien por algo que otro considera que no fue una buena acción.
La conversación con Mr. Nobody fue más extensa pero creo que los anteriores recogen bien lo que el quería transmitiros… ojo, no trivialices ni subestimes el poder de ciertas ideas aparentemente sencillas y de imagen feliz, los cambios son complicados y hay que saber mucho de casa cosa antes de ponerlas alegremente en circulación.

jgarzas

Ph.D. en informática, Postdoctorado en la Carnegie Mellon (EE.UU) e Ingeniero en Informática.

Primera vez que me tocó hacer una gestión Ágil en una empresa... año 2001. Desde entonces he trabajado en, o para, más de 90. Y he formado a más de 2000 alumnos.

También soy profe de la Universidad Rey Juan Carlos.

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