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Posted by on Nov 17, 2016 in General | 5 comments

“Ya, pero al final… mi cliente quiere tiempo y presupuesto”

Esto va un poco en relación con lo que hablábamos ayer…

No falla, pasa cuando a alguien muy defensor del tradicional concepto de “proyecto”, de la filosofía tradicional de la “gestión de proyectos”, que, desgraciadamente, heredó el mundo del software, de la escuela proyectos, le planteas, escucha, se le menciona, la idea de que “si las necesidades no están claras”, o aún estando claras, si estas “pueden cambiar” (cosa que pasa cada vez más, el mundo es así) o que “si no tienes experiencia” previa en aquello que vas a construir… tienes que permitir la variabilidad tanto en aquello que en principio se espera que se construya (cambio en las necesidades, antiguos requisitos), lo que conlleva a flexibilizar previsiones de tiempo de finalización.

Y, entonces, siempre, alguien suele decir… “Ya, pero al final… mi cliente (negocio/departamento comercial) quiere tiempo y presupuesto” o “eso está muy bien, pero esto es igual que el [uff, dolor] albañil, que antes de empezar me da un presupuesto”cuando-puedo-cerrar-tiempo-presupuesto

Si, pongo lo de dolor porque lo peor es cuando expuesto lo anterior, alguien te dice, uf, me va a costas hasta escribirlo… “es que yo cuando contrato un albañil, una obra en casa, siempre antes te dan un presupuesto, tiempo y dinero”. Osea, que como tu cliente te pide lo mismo que los albañiles te piden a ti… nuestro trabajo, “automágicamente” se ha convertido en albañilería (uf, por favor, si un día nos vemos no me sueltes la del albañil, que luego que si pongo caras). A lo del albañil no le voy a dedicar más líneas que ya hemos hablado mucho de ello (El ejemplo del albañil y la estimación software y la ágil).

Dicho lo anterior, expuesta la anterior manera de pensar que, ojo, cada vez es menor (lo que no implica que sea un pensamiento minoritario), viene, tanto por parte de desarrollo, tecnología y negocio, el volverse a empeñar, una y otra vez, años y años, en volver a caer en la misma piedra: pensar en proyectos ante todo (fecha inicio, fecha fin, fases, entregas cerradas), cerrar tiempos, con ello presupuestos y concluir con un producto que en gran parte nadie quiere (cumple los “requisitos” pero lo que hace no es lo que los usuarios necesitaban o querían) y que, probablemente, por haberse hecho en tiempos imposibles está “walking dead” por dentro (deuda técnica).

No voy yo a resolver el mundo, ni erradicar ciertas ideas, pero por hacer un intento, ayer me puse a dibujar la figura de arriba (de la que seguramente habrá versiones parecidas, y a mí esta me ha salido de la inspiración del momento).

Son tres ejes, tres variables:

  • Lo claro que tienes qué quieres, lo que incluye lo claro que lo has contado, decir, por ejemplo, “quiero una aplicación” vale… pero a ese nivel de detalle deja demasiadas ambigüedades.
  • Lo estable que es aquello que supones que quieres, vamos, que lo puedes tener muy muy claro hoy, pero… ¿será eso mismo lo que vas a querer mañana?
  • La experiencia que tienes haciendo cosas similares, la experiencia en la tecnología, y, no sólo eso, la experiencia como equipo trabajando juntos (de ahí que los equipos estables reduzcan esta variable).

 

Salvo que los 3 anteriores estén al máximo… tendrás que jugar con el cambio, con la variabilidad, sino… probablemente irás al lado oscuro. Podrás hacerlo de manera más flexible o podrás ingeniar maneras para, dentro de un mundo “cerrado”, permitir el cambio (cómo aquella vez que hablamos de las Cláusulas “Ágiles” para contratos tradicionales).

Lo curioso es que cosas como la del dibujo nos cueste tanto verlas en proyectos, con el impacto, personas, dinero que conllevan y sean tan simples de ver en nuestra vida cotidiana…

  • Ejemplo 1: Ponte que vas a comprarle a tu primo un regalo, que su cumpleaños es el sábado (fecha tope de entrega), sabes que le gusta Starwars (lo claro que lo tienes), pero poco más, nivel de detalle alto, no sabes si le gusta Darth Vader o Rey, si una camiseta o un cómic. Tampoco estás seguro de si yendo al centro comercial cambiarás de idea… ¿quizá también podrías comprarle algo del Capitán América? (lo estable) Y, además, ni te gusta, ni sabes, ni has comprado nunca nada de Starwars (experiencia). Resultado de todo… idea de regalo inicial que seguro sufrirá variaciones en la entrega (necesidades, old requisitos, cambiantes).
  • Ejemplo 2: Ponte que vas de viaje, de viaje loco, no sabes dónde, te apetece playa, zona el levante (lo claro que lo tienes). En este caso no vas a cambiar de idea (lo estable), va a ser playa sí o sí. Y vas en coche… pero te acabas de sacar el carnet (experiencia). Resultado… ahora vas y le preguntas a Google Maps cuánto vas a tardar en llegar, je, el tiempo será variable.

 

 

Javier Garzás

Javier Garzás

Ph.D. en informática, Postdoctorado en la Carnegie Mellon (EE.UU) e Ingeniero en Informática.

Primera vez que me tocó hacer una gestión Ágil en una empresa... año 2001. Desde entonces he trabajado en, o para, más de 90. Y he formado a más de 2000 alumnos.

También soy profe de la Universidad Rey Juan Carlos.
Javier Garzás

5 Comments

  1. brutales tus post, a través de este me he leído como 7 que ibas referenciando, grandes verdades, cuanto nos queda por aprender a todos (cliente-proveedor)para poder realizar de verdad proyectos Ágiles.

  2. al final
    unos tienen la fama y otros cardan la lana
    además del albañil temido por todos, el taxista como comentaba otro compañero en el blog anterior…
    Por 25 pesetas dígannos profesiones que no cumplan tiempo precio cometido, como por ejemplo albañil; un, dos, tres… responda otra vez

  3. Genial el post. Pero que recomiendas hacer si el cliente o usuario líder te dice bien bien pero quiero igual cuanto me va a costar y fechas.

  4. En fin, yo sufro día a día esta mal de las estimaciones. Actualmente me encuentro intentando cambiar la metodología obsoleta de manejar proyectos a enfocarlo todo a equipos. Me está costando muchísimo. ¿Por qué? Porque tengo una deuda técnica BRUTAL. Los Walkind Dead me están comiendo. Al final del tunel veo la luz, pero no se si es la salida o un tren que viene de frente.

    Grande Javier. Grandes tus posts y grande el curso que estoy haciendo. Gracias.

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