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La Lemmingineering… ¿sigue presente?

Hace casi 6 años, nada más y nada menos, que escribí un post que está por ahí perdido en el blog, uno cortito, uno de aquellos tiempos… cuando casi nadie, aparte de yo mismo y los amigos, leía este blog. Aquel post hablaba de la Lemmingineering, y si el post del que te hablo es viejo… el concepto de Lemmingineering todavía lo es más, es del año 93.

No te voy a contar cómo, ni por qué, he vuelto a recordar ese post, del que ni yo me acordaba. Lo he buscado, lo he vuelto a leer y me he preguntado… ¿son las cosas hoy diferentes? ¿6 años después?

Lemmings-Game

Por si no te vas a leer el post original, te resumo que, primero, por si no sabes lo que es un Lemming, que los Lemmings son unos roedores muy fértiles y de gran productividad en lo que refiere a la reproducción, lo que hace que lleguen a convertirse en verdaderas plagas. Debido a ello, apareció la Leyenda Urbana de que los Lemmings se suicidaban en masa, arrojándose al mar, para auto-regular el tamaño de sus poblaciones.

Hasta aquí la parte poco popular del tema Lemming… porque lo que realmente los hizo famosos fue un videojuego que apareció en el 91 para Commodore Amiga (posteriormente versionado a n plataformas), en el que unos Lemmings iban en fila, uno tras otro, siguiendo al primero, que si se equivocaba provocaba la muerte de los que le seguían.

Y ahora viene lo de Lemmingineering, que es un término del 93, de Alan Davis, autor del clasicazo 201 Principles of Software Development, que venía a decir que en el mundo de la tecnología, del desarrollo software, mucha gente se comportaba como los Lemmings, se colocaban a la cola, siguiendo las buenas prácticas que decía el que iba delante, sin saber más, ni comprobar su idoneidad, ni pensar sobre ello, hasta que, muchas veces, la práctica caía por sí sola y con ello el resto de los “Lemmings” seguidores.

Desde aquel año de aquel post, año 2011, hasta hoy han pasado muchas cosas. No hace falta dar nombres, y menos a un astuto lector como tú, de modelos, métodos y similares, populares en aquellos años, con los que hoy pocos quieren que se les relacione y que otros muy pocos, cada vez menos, siguen intentando defender lo buenos que son. Hubo efecto Lemmingineering en aquellos años.

Y si nos vamos 6 años más atrás, pongamos el 2000, sin tampoco perdernos en nombres, ni en acrónimos de 3 letras, podríamos enumerar otro grupo de modelos métodos, lenguajes de los que hoy ya ni nos acordamos, ya son vintage, pero que estuvieron muy de moda. También hubo efecto Lemmingineering en aquellos años.

La siguiente pregunta, demasiado obvia, hasta para hacerla ser una pregunta tonta, pero hay que hacerla, es… ¿vivimos hoy otros efectos Lemmingineering? Me ahorro contestarla.

3 Respuestas to “La Lemmingineering… ¿sigue presente?”

  1. Javier,

    qué tiempos los de los Lemmings. Desconocía este término Lemmingeneering, pero veo un mapeo bastante claro al Ciclo de Hype. Los Visionarios marcan tendencia, y los Early Adopters lo popularizan.

    Aunque personalmente he vivido (y participado) en las oleadas como RUP y CMMI, y ahora Agile, creo que es algo simplista y un pelín despectivo, tratar a los que adoptan las tendencias como Lemmings. Unos pocos saben muy bien lo que hacen, otros tienen buenas intenciones y se fían del hype, otros son laggards pertinaces y no cambian “hasta que los cambian” desde fuera.

    Sin duda las modas es una discusión que se revive intermitentemente. La difusión de las innovaciones es así, a oleadas, y en las sociedades perdemos la memoria de las “burbujas” anteriores.

    Alex @ http://www.itnove.com

  2. Juan Moreno dice:

    Leer esto me hace recordar la frase que dice: “Un pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla”

  3. Gustavo Paredes dice:

    Gracias por este post. Por fin encontré una palabra para eso que sentía sobre tendencias y modas.
    Practicamente todos los dias siento que me quieren convertir en un Lemming arrastrandome detras de un gurú. Y las empresas son las grandes responsables.
    Nos creen ganado.

    En fin… Hemos sobrevivido y me alegro mucho. Pobres los demás.

    Saludos.

    Gustavo

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